Las 24 horas que congelaron Pompeya y Herculano

El noveno día de las calendas de septiembre, casi a la hora séptima, el Vesubio entró en erupción. Esto es lo que pasó en esas horas de desconcierto, caos y terror.

En la actual región de Campania, en Italia meridional, se encuentra uno de los volcanes más peligrosos del planeta: el Vesubio.


Aún activo, este estratovolcán se alza imponente frente a la bahía de Nápoles a unos 9 y 7 kilómetros de las antiguas Pompeya y Herculano. Ciudades sepultadas en los acontecimientos que tuvieron lugar en las horas posteriores a la violenta erupción del año 79 d.C.

En la actual región de Campania, en Italia meridional, se encuentra uno de los volcanes más peligrosos del planeta: el Vesubio.  Aún activo, este estratovolcán se alza imponente frente a la bahía de Nápoles a unos 9 y 7 kilómetros de las antiguas Pompeya y Herculano. Ciudades sepultadas en los acontecimientos que tuvieron lugar en las horas posteriores a la violenta erupción del año 79 d.C.

Situado en el límite de subducción de la Placa Africana con la Euroasiática, las repetidas y explosivas erupciones han terminado por formar un Gran Cono protegido, parcialmente, por los restos de una antigua caldera.

Situado en el límite de subducción de la Placa Africana con la Euroasiática, las repetidas y explosivas erupciones han terminado por formar un Gran Cono protegido, parcialmente, por los restos de una antigua caldera.

La actividad y el bullicio de las principales calles de Pompeya van en aumento a medida que sus habitantes llenan tiendas, talleres y lugares de restauración.


Aún son visibles los efectos del terremoto del año 62. En tan solo 17 años, una población redoblada por albañiles, pintores y constructores procedentes de otras localidades ha hecho resurgir a Pompeya de sus cimientos.


Atravesando la puerta Marina, la brisa del Tirreno serpentea por vías y callejuelas como el mercante encargado de entregar suministros a los más de 200 thermopolia y panaderías que salpican la ciudad. El olor a salitre inunda la vía de la Abundancia hasta su extremo más oriental donde gladiadores entrenan bajo un imponente letrero bermellón pintado en una fachada pompeyana. El ansiado espectáculo de gladiadores, patrocinado por el "príncipe de la colonia" Gneo Aleyo Nigidio Mayo, es inminente.

Detalle de la que se cree es la tumba del magistrado y promotor inmobiliario Gneo Aleyo Nigidio.

Detalle de la que se cree es la tumba del magistrado y promotor inmobiliario Gneo Aleyo Nigidio.


Las pintadas y grafitos de las paredes de los principales edificios públicos pompeyanos actúan como negativo de la ajetreada vida de la ciudad. Los testimonios de amor, odio, envidia y nostalgia se acumulan al pie de carteles electorales pidiendo el voto para candidatos a ediles y duóviros.


En unos minutos, los lares dejarán de estar del lado de los habitantes de Pompeya y Herculano.

La actividad y el bullicio de las principales calles de Pompeya van en aumento a medida que sus habitantes llenan tiendas, talleres y lugares de restauración.  Aún son visibles los efectos del terremoto del año 62. En tan solo 17 años, una población redoblada por albañiles, pintores y constructores procedentes de otras localidades ha hecho resurgir a Pompeya de sus cimientos.  Atravesando la puerta Marina, la brisa del Tirreno serpentea por vías y callejuelas como el mercante encargado de entregar suministros a los más de 200 thermopolia y panaderías que salpican la ciudad. El olor a salitre inunda la vía de la Abundancia hasta su extremo más oriental donde gladiadores entrenan bajo un imponente letrero bermellón pintado en una fachada pompeyana.
El 24 de agosto del 79, comienza la erupción. Alrededor de las 9 de la mañana, explosiones moderadas, fugas intermitentes de humo y pequeños temblores anuncian lo que está por llegar. Probablemente, nada nuevo para los habitantes de las ciudades y villas próximas al Vesubio.

El 24 de agosto del 79, comienza la erupción. Alrededor de las 9 de la mañana, explosiones moderadas, fugas intermitentes de humo y pequeños temblores anuncian lo que está por llegar. Probablemente, nada nuevo para los habitantes de las ciudades y villas próximas al Vesubio.

El 24 de agosto del 79, comienza la erupción. Alrededor de las 9 de la mañana, explosiones moderadas, fugas intermitentes de humo y pequeños temblores anuncian lo que está por llegar. Probablemente, nada nuevo para los habitantes de las ciudades y villas próximas al Vesubio.
A las 13 horas, comienza la actividad explosiva. El gas acumulado en la cámara magmática se propaga y sale violentamente por el conducto del volcán formando una columna que alcanza unos 15 kilómetros de altura. En su parte más alta, la columna se expande formando una gran nube. Comienza a llover ceniza y lapilli sobre Pompeya.

A las 13 horas, comienza la actividad explosiva. El gas acumulado en la cámara magmática se propaga y sale violentamente por el conducto del volcán formando una columna que alcanza unos 15 kilómetros de altura. En su parte más alta, la columna se expande formando una gran nube. Comienza a llover ceniza y lapilli sobre Pompeya.

A las 13 horas, comienza la actividad explosiva. El gas acumulado en la cámara magmática se propaga y sale violentamente por el conducto del volcán formando una columna que alcanza unos 15 kilómetros de altura. En su parte más alta, la columna se expande formando una gran nube. Comienza a llover ceniza y lapilli sobre Pompeya.
La ceniza y los fragmentos de roca volcánica llevan horas cayendo sobre Pompeya. Bajo la "noche" pliniana, los habitantes vagan en la oscuridad tratando de poner a salvo sus más preciados bienes. Los primeros tejados comienzan a ceder por el acúmulo de más de medio metro de material volcánico. Aterrorizada, la mayoría de la población logra huir antes de que las calles se vuelvan intransitables.

La ceniza y los fragmentos de roca volcánica llevan horas cayendo sobre Pompeya. Bajo la "noche" pliniana, los habitantes vagan en la oscuridad tratando de poner a salvo sus más preciados bienes. Los primeros tejados comienzan a ceder por el acúmulo de más de medio metro de material volcánico. Aterrorizada, la mayoría de la población logra huir antes de que las calles se vuelvan intransitables.

En la madrugada del 25 de agosto, la columna de unos 30 kilómetros de altura colapsa y la primera nube ardiente o flujo piroclástico desciende hacia Herculano a 80 km/h. Esta nube, formada por gases, cenizas y rocas a 400ºC, alcanza la ciudad y provoca la muerte instantánea de los que aún se encuentran en ella. A las 3 de la mañana, una segunda nube termina por sepultar Herculano y las villas más cercanas al Vesubio por completo.

En la madrugada del 25 de agosto, la columna de unos 30 kilómetros de altura colapsa y la primera nube ardiente o flujo piroclástico desciende hacia Herculano a 80 km/h. Esta nube, formada por gases, cenizas y rocas a 400ºC, alcanza la ciudad y provoca la muerte instantánea de los que aún se encuentran en ella. A las 3 de la mañana, una segunda nube termina por sepultar Herculano y las villas más cercanas al Vesubio por completo.

En la madrugada del 25 de agosto, la columna de unos 30 kilómetros de altura colapsa y la primera nube ardiente o flujo piroclástico desciende hacia Herculano a 80 km/h. Esta nube, formada por gases, cenizas y rocas a 400ºC, alcanza la ciudad y provoca la muerte instantánea de los que aún se encuentran en ella. A las 3 de la mañana, una segunda nube termina por sepultar Herculano y las villas más cercanas al Vesubio por completo.

Algunos herculanenses habían intentado refugiarse en los almacenes abovedados cercanos a la playa buscando auxilio en la costa. La primera nube que cae sobre Herculano provoca la muerte por shock térmico de todos los refugiados en esta zona.

A la izquierda: el cadáver de un soldado que murió instantáneamente en la playa por la ebullición y evaporación de sus líquidos orgánicos. A la derecha: herculanenses refugiados en las estancias abovedadas que murieron también al instante por efecto del shock térmico.

A la izquierda: el cadáver de un soldado que murió instantáneamente en la playa por la ebullición y evaporación de sus líquidos orgánicos. A la derecha: herculanenses refugiados en las estancias abovedadas que murieron también al instante por efecto del shock térmico.


Desliza de izquierda a derecha para ver el antes y el después de Herculano.

Entre las 3 y las 7 de la mañana, tres nuevos flujos piroclásticos alcanzan progresivamente el interior de la ciudad de Pompeya. Estas nubes provocan la muerte de aquellos que no habían fallecido ya por asfixia o aplastados por los escombros.

Entre las 3 y las 7 de la mañana, tres nuevos flujos piroclásticos alcanzan progresivamente el interior de la ciudad de Pompeya. Estas nubes provocan la muerte de aquellos que no habían fallecido ya por asfixia o aplastados por los escombros.

Entre las 3 y las 7 de la mañana, tres nuevos flujos piroclásticos alcanzan progresivamente el interior de la ciudad de Pompeya. Estas nubes provocan la muerte de aquellos que no habían fallecido ya por asfixia o aplastados por los escombros.

Muchos pompeyanos que habían regresado para salvar lo que quedaba de sus casas, son sorprendidos de madrugada por estas últimas oleadas. También, alcanzan a algunos saqueadores que habían aprovechado la ocasión para husmear entre las ruinas.

Una de las trece víctimas del conocido como Huerto de los Fugitivos. Trataban de huir por la puerta de Nuceria cuando la última nube ardiente les alcanzó.

Una de las trece víctimas del conocido como Huerto de los Fugitivos. Trataban de huir por la puerta de Nuceria cuando la última nube ardiente les alcanzó.

La ultima fase de la erupción es la más violenta y destructiva. El magma y el agua de la falda del Vesubio entran en contacto: aumenta la intensidad de los terremotos, el mar retrocede y la nube de ceniza se vuelve más espesa. A las 8 de la mañana del 25 de agosto, el sexto y último flujo piroclástico cubre Pompeya con 4 metros de materiales volcánicos.

La ultima fase de la erupción es la más violenta y destructiva. El magma y el agua de la falda del Vesubio entran en contacto: aumenta la intensidad de los terremotos, el mar retrocede y la nube de ceniza se vuelve más espesa. A las 8 de la mañana del 25 de agosto, el sexto y último flujo piroclástico cubre Pompeya con 4 metros de materiales volcánicos.

Extensión aproximada del alcance de las seis nubes ardientes.

Extensión aproximada del alcance de las seis nubes ardientes.


Las ciudades y las villas bajo el área de acción de los flujos piroclásticos quedaron sepultadas y olvidadas durante 17 siglos. Ya en el siglo XVIII, las primeras excavaciones sobre la zona sacaron a la luz la vida en los últimos instantes de Pompeya y Herculano.

Desliza de izquierda a derecha para ver el antes y el después de Pompeya.

Ahora te toca a ti

Las últimas investigaciones apuntan al 24 de octubre del 79 d.C. como fecha más aproximada de la erupción. ¿Con qué información y herramientas cuentan los investigadores para determinar esta fecha?


El Vesubio es un estratovolcán caracterizado por este tipo de erupciones tan violentas. ¿Qué lleva a los seres humanos a asentarse en las faldas de un volcán?


Gracias a los 4 metros de material volcánico que sepultaron Pompeya durante 17 siglos, contamos con murales y pintadas romanas del siglo I muy bien conservados. ¿Cuáles eran los principales motivos de estos murales? ¿Qué expresaban los habitantes de Pompeya en las paredes?


Aunque es una ciudad muy bien conservada y que ha aportado información de incalculable valor sobre la vida cotidiana de los romanos en esta época, no es una asentamiento "ejemplar" de esta época. ¿Por qué había tantos thermopolia y panaderías? ¿Cómo se organizó la reconstrucción de la ciudad tras el terremoto del 62 d.C.?


Se han encontrado numerosos altares dedicados a los lares, deidades romanas a las que se rendía culto tanto de forma pública como doméstica. ¿Cómo llevaban a cabo el culto privado de estos dioses familiares?